viernes, 10 de abril de 2009
Me gusta cuando el sol quema al mediodía y yo estoy debajo del sol y camino por una calle de adoquines y hace tanto calor que hasta las sombras de las copas de los árboles comienzan a derretirse se funden entre sí se deslizan por entre las ramas y van salpicando la vereda formando charcos luminosos a su alrededor que no piso el borde de las baldosas refugio del musgo que crece y asoma y sin temor a resbalar pienso hace tanto tiempo ya de la última vez que fue también la vez primera en que estos escalones y el recuerdo del otoño de su aroma y del frío y tu bufanda roja un colchón de hojas secas bajo nuestro caminar que la brisa del viento acompañaba al compás y dejando atrás el cemento me sumerjo ahora en un camino de tierra porque tanto peregrinaje tanta travesía trayecto paisaje recorrido tanta odisea periplo y traslado para finalmente llegar al agua al río al descampado donde se pudren los autos quemados robados sin puertas ni asientos en silencio y sin prisa con moho y verdín.
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2 comentarios:
me gusto lo que escribiste,
pude ver lo que estabas describiendo.
saludos
Al cemento volverás.
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