jueves, 24 de julio de 2008

capítulo primero.(con exctractos faltantes, otros sobrantes, errores y demas), mejor dicho, boceto de capítulo primero.




Es un hombre regresando a su guarida en una noche de niebla. Las solapas del sobretodo gris levantadas, la gabardina rozando sus mejillas rosadas por el frío. Las manos buscando vanamente resguardo en los bolsillos, el cuello contraído para retener el calido y húmedo aliento entre sus labios y la bufanda. Un andar enérgico, siempre respetando el compás. El ruido seco de los mocasines impactando una y otra vez contra el adoquín, dejando a su paso un sin fin de ecos que se propagan multiplicándose e infiltrándose en los diversos recovecos de los callejones de San Telmo.
De pronto su intuición le comunica mediante un telegrama sensorial que no está solo. Efectivamente, al aguzar sus sentidos advierte, distingue, el peligro acechando. Acelera el paso. (Más no en exceso, ya que debe transmitir seguridad, no miedo). Deja atrás el bulevar de Avenida Caseros. Una, dos, tres cuadras, y dobla en Defensa. Sus pisadas, el adoquín, a lo lejos el quejido del motor de una moto perdiéndose en la noche. Y a lo cerca, la inminente presencia. El aliento en la nuca. No se da vuelta. El viento le silba al oído. Los mocasines compitiendo en carrera. El ineludible choque. Gira sobre sus talones. Durante una fracción de segundo: el horror en sus ojos. Luego la resignación. Lo ha alcanzado.



Una vez más, Luís y su nostalgia entran en “La Resistencia”, y elijen un lugar junto a la ventana, que la noche es joven y aun les queda un arduo trabajo por delante..
Una mesera voluptuosa, bandeja en mano y chicle en boca redistribuye la mugre de la mesa con un trapo más sucio que la suciedad misma, mientras le pregunta con fingida amabilidad qué desea ordenar. A pesar de las espesas columnas de humo puede él distinguir el paso del tiempo en su rostro, las huellas de los excesos o de la vida misma, persistentes a pesar del inútil intento por disimulárselas con varias capas de maquillaje de fantasía.
A los cinco minutos vuelve con una rubia (de litro), y una picadita. Luís se dedica a dibujar el rostro de Celia, su Celia, con maníes y palitos. (En realidad es la nostalgia quien guía su mano, es bien sabido que Luís careció desde temprana edad de toda aptitud artística).
Mientras el rostro de Celia muta en extrañas formas a medida que los maníes y palitos recorren su irremediable destino hacia la boca de Luis, él piensa que cuando el momento se vuelve vacío, y se prolonga en el tiempo hasta parecer la eternidad que no tiene fin ni principio, la angustia le invade el alma y se contenta con tan poco que no vale el intento de despertar sin consuelo. Quedan ya pocos maníes para imaginar a Celia.





jueves, 10 de julio de 2008

en un papelito olvidado dentro de un boletin de calificaciones del 73..


Estimada cerda,

No anda el teléfono. Bueno, nunca anduvo, si no que no
funciona. De ahì el motivo de esta carta. Antes que nada,
mañana te paso a buscar a las 7:10.

He de decirte que estoy semimuerto asi que me vas a tener
que hacer respiración boca a boca(si no querés me lo puede
hacer otra).

Gorda, ya faltan dos semanas. Y no te compraste los pepes.


No puedo escribirte más pues se cumplen los 3 minutos.


En fin así es la vida.




L.

martes, 8 de julio de 2008

de lo que quedó después de que el viento se llevara lo que..


(Yo con mi bolso de caracoles y espejitos, los girasoles en una mano y el juguete rabioso en la otra. Vos con tus rastas y trenzas de colores, un metro ochenta de sonrisas, en los hombros la mochila donde llevabas cuidadosamente doblada tu vida entera. Ibas interrumpiéndote continuamente, entre anécdotas de tus viajes y versos de canciones que te venían a la mente. A mí me encantaba escucharte, riéndome por dentro de la mirada perpleja de la gente de traje, que nos estudiaba sin disimular, preguntandose de donde diablos habrían salido semejantes especímenes. . )


Voy desandando las calles del microcentro, pensándote, en un intento por reconciliarme con tu recuerdo. Y sin embargo, qué rabia me da no poder mirar el obelisco sin llorar. De vez en cuando busco esa vieja caja de zapatos en el fondo del placard, mi pequeño tesoro, y me pierdo en un mar de nostalgias, entre recortes de diario, mapas y viejas fotografías. Los girasoles no se marchitan, los pinceles permanecen inmaculados en el sobre de papel madera. El bastidor en blanco aguarda en un rincon de mi habitación a que cumpla mi promesa de retratarte. Y no me animo.¿Cómo se dibuja la ausencia? Creo que nunca llegué a comprender del todo, el por qué esa constante necesidad de dejar atrás. Sin embargo no te reproché nada, cómo hacerlo, si era evidente que yo no podía darte lo que vos buscabas, o, al menos, lo que realmente merecías. Sabía que si te hubiera pedido que te quedaras, lo habrías hecho. O al menos intentado. Pero no lo hice. Callé. Esperé silenciosamente a que pagaras la cuenta, con la mirada fija en el mantel. Caminamos por una Lavalle desolada, fría..

Nos dimos el último abrazo en la estación.

Fue mucho después, leyendo unas palabras de Julio, que llegué a darme cuenta cuánto habías significado para mí (Y probablemente nunca llegues a saberlo):


"Por ahi un papelito que solamente dice:siempre fuiste mi espejo. Quiero decir que para verme tenia que mirarte."




lunes, 7 de julio de 2008

notas mentales aspiraciones utopicas viajando en colectivo


1.dejar la oficina
2.volver a los dibujos, la guitarra, los malabares, los textos, la lectura, la musica, el teatro y demas cosas que fui abandonando por falta de tiempo.
3.comenzar microemprendimiento de indumentaria
4.ahorrar
5.recibirme de fotógrafa
6.irme de viaje por america del sur y centroamerica sacando fotos
7.dedicarme al fotoreportaje, fotografia en el ambito politico y social
(a continuarse..)
"Hemos de tratar de ser felices, aunque sólo sea por poner el ejemplo." Jacques Prévert

miércoles, 2 de julio de 2008

humilde homenaje a jacques prevert-.

Pero señooores!

Uno debe tener harto cuidado, señores.

Porque el peligro puede encontrarse mas cerca de lo que usted se imagina..

Dentro de su propia casa!

Y de nada sirve, señoores, ponerse un casco, trabar la puerta.

Porque el peligro, señores, se encuentra aun más cerca de lo que usted cree.

Así es señores, el peligro está en SU PROPIA MENTE.

Por eso uno JAMAS debe bajar la guardia.

Porque en el momento menos pensado, mientras usted se encuentre dibujando, leyendo un libro, mascando chicle o sencillamente mirando al infinito(techo conventilador de por medio)

puede ocurrir

¿Que cosa?

Que se abra esa puerta.

Que se rompa esa represa, ese dique que hasta el dia de la fecha supo contener y salvaguardar sus mas profundos pensamientos.

Y de pronto usted se encuentre inmerso en ellos, flotando a la deriva.

Y quizas, entonces, usted se de cuenta, por ejemplo, de que a usted le agrada alguien.

Si señor, a usted, tipica persona frivola promedio del siglo veintiuno.

Sin embargo, usted no hará nada al respecto..

¿Por qué?

Porque, como bien dijo un sabio, o un pobre diablo quizás, no se puede vivir del amor.

Además, la soledad y usted se llevan bien,¿Por qué arruinar tan preciada amistad?

De modo que usted abrirá ese pequeño cofre oculto en la repisa más alta de su habitación,

tomará entre sus dedos la llave que guarda, y muy suavemente cerrará aquella caja de pandora que por un momento hizo tambalear su tan preciado mundo de rutina y estabilidad.

Se pondrá su saco de los dìas abrigados,

se enroscará su bufanda,

y se perderá en la noche.