domingo, 29 de junio de 2008

el qui de la cuestion


La verdad es que una de mis mayores dificultades a la hora de escribir siempre fue por donde comenzar. Las introducciones se me presentan como uno de los mayores obstaculos a sortear, llegando varias veces a abandonar ideas por mi imposibilidad de transformar en palabras tanto pensamiento que da vueltas por mi cabeza. En cuanto a las fuerzas que me incitan a seguir intentándolo, no creo poder dar mucha explicación al respecto. Sin embargo, podría citar unas líneas de un cuaderno que encontré escondido una tarde de domingo en un cajón del escritorio de mi viejo. Luego de un párrafo introductorio de lo que podría haber llegado a ser un hermoso libro: "para que en algun momento, yo me conozca un poco mas, o por lo menos entender al que en alguna oportunidad fui." Demás esta decir que sólo llegó a escribir otra media carilla luego de esa, el resto hasta el día de la fecha permanece en blanco. Espero que este pequeño y simpaticon espacio no tenga el mismo final, y me ayude a reanimar un poco al principito que habita dentro de mi, y que ultimamente se encuentra en el sector de cuidados intensivos por sobredosis de ciudad, etc etc

3 comentarios:

adayin dijo...

No te pasa que cuando empiezas con la introducción, luego no puedes parar y la introducción se convierte en un texto completo?

Barrilete Cósmico dijo...

nop

Barrilete Cósmico dijo...

ojalá